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Arianna

Diapositivas

Oleo de sueños

Oleo de sueños Maldad
alojada en el iris oscuro del enemigo
el peligro invade de proverbios
abraza la táctil figura de la muerte
tinieblas enrolladas en los cortinajes...

Marcas en la piedra
escaleras que rozan
minutos que retumban
en los tallos imperceptibles entre armarios,
crucifijos y persianas
buscando las antiguas raíces
donde el hambre, la sed y el calor
percibían el barro de los cuerpos calientes,
húmedos, tratando de canalizar las mareas
anclar en los puertos
desaparecer en la tierra
entrar en el universo a través de los poros
confundidos en las sales y las hojas...

Me inquieta la sal de tus cuerpo, marinero
me alienta la sangre que muerde tus arterias
la pasión que destila de tus manos
los sudores, los aromas que trepan por mis rodillas
y riegan de sensualidad mis laderas...

Siempre
Horizontales sobre la hierba
verticales contra el muro
cuerpos que se invaden más allá de las traiciones
y de los rostros que giran a nuestras espaldas
con las dagas ensangrentadas
con los labios recitando insidias...

¿huir?
¿desenmascarar?
Sólo voces
es el murmullo de los árboles tragados
por el grito de la noche...

Sol, calle, pasos

Sol, calle, pasos Sol
latiendo
emergiendo
calle que se ilumina tenuemente
pasos que avanzan raudos
sin destino
se encuentran
el sol
la calle
los pasos
giran
entran
salen
se miran
se ríen
y avanzan
destino
pautas
encrucijadas
avanza el sol
avanzan los pasos
la calle se ilumina aún más
y todo comienza a recobrar movimiento
alguien las despierta
de su enmohecido letargo
¿palabras?
¿frases?
sólo el silencio
sólo los pasos que se amortiguan en el asfalto
sólo el sol ardiendo desde el cenital
sólo ojos
solos
la avenida es una hilera de brazos
que se abren
¿cuál arteria seguir?
avanzas
avanza el sol
la calle queda impresa en el alquitrán...
y todo gira
y todo queda estático
y todo es un movimiento pendular
que te lleva
que te trae
que te aleja
que te arrastra
y el sol
cómplice
te mira
te sigue
te espía
parecen por un momento libres tus pasos
y sientes que el aire
el día ofrecerán alguna carta blanca
y sientes que hoy podría ser el día
y por un segundo
logras
que
el sol
la calle
y tus pasos
sean una fusión ...

Pretéritos II

Pretéritos II Cicatrices que permanecen
insomnio anclado a la piel
fuego que devora los cuerpos
trigo que murió como semilla
infinito desierto abriendo su boca
letanías que tatuaron mi alma
rituales que yacen en la carne
laberintos
océano
destello
El guerrero abandonando el hogar
la muerte con el rostro sin máscaras
es la visitante que morará en nuestros lechos
siempre fiel
ausente
austera
la carne se abre
la semilla muere
los párpados caen
las lágrimas devoran los minutos
una mano dibuja en la arena el futuro...
Recoge los cirios
encienden las hogueras
recobra el honor
no entregarás el cuerpo a ningún forastero
no entregarás tu secreto...
secreto de fragmentos de una pasión
que se gestó bajo eclipses de lunas...
estás en el templo
has descifrado los designios
los dioses confunden y enceguecen a los guerreros
no deseas oler la carne como se deprime bajo las llamas
no deseas ver su piel entre el rojo incandescente...
el mar limpiará mi ofensa,
sacrificaré mi historia,
cuando retornes
sé que el mar
será el testimonio de mi sacrificio...

Círculos

Círculos Es la agonía de partir
Es el mutismo de los espectadores
Ante este sacrifico
Ante las manos desgarradas
Ante las imágenes que fluyen
Depositándose en los bordes de nuestra inconsciencia
Depositándose en mi insolente labia
Reniego de los credos impuestos
Eclipsada por los tiempos en movimiento

Desolado escenario
Este batir alas en cárceles impuestas
Este ahondar en las aguas ajenas del inconsciente
Y callar
Y desdecir
E interrumpir los ciclos naturales de la vida
Recobrar la inocencia
Retroceder los tiempos
Cavar las fosas

Cada uno dando treguas
En esta soledad pantanosa
Que devora los más tiernos brotes
Es mi vida un círculo infinito
De lugares inconclusos
De pesadillas y de retornos abiertos
Cara a cara
Me pides ver más allá de los días
Y sólo la muerte
Y sólo destierro
Y sólo mi rostro ajado ante la nada que devora

Hijos de la soledad
Somos los mismos que alzamos la vista
Y entregamos falsos sedantes
Somos los hijos desterrados
Sin fe, sin creencias, pronosticando lo que los otros desean oír...

Descubriendo el corazón

Descubriendo el corazón Oscuridad
silencio
nada
en este pedazo de infierno
que nos hemos creado

Anestesiamos el corazón
Asesinamos nuestros sueños
deletreamos con sangre
nuestros nombres
y los dejamos impresos en las paredes
como testimonio de nuestro repudio

Si nos miras verás el hueco negro
de nuestros propios sueños destruidos
Nadie nos reconoce
contemplamos la muerte
y amamos el abismo
la tormenta de los sentidos...

Somos hijos de la ira
de los miedos que guardaron
en el placard,
mientras la vida corría libre,
nosotros escribíamos al revés los designios
y atorábamos los latidos
de los pétalos que luchaban por germinar,
ocultábamos hasta la última de las luces,
sólo para ver el cielo estrellarse contra nuestros sentidos
y despertar
y sentir
y retornar a odiar...
Somos el infierno
un corazón hueco,
abierto,
descubierto,
hambriento