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Arianna

Diapositivas

La muerte

La muerte Encienden el fuego
recogen sus armas
abren heridas
recorren el cielo
y lo dibujan en tu frente
sacuden el hollín y
la violencia centellea en tus ojos sin párpados
la muerte se apodera de tus extremidades
la muerte venció tu belleza infantil
fuiste la carnada de los cachorros
las gaviotas dieron a luz a mujeres
abandonadas por sus amantes
como lobos hambrientos
se arrojaron sobre la multitud
vi sus rostros
vi nuestras lágrimas
y mi impotencia
mi miedo
la espalda contra las paredes frías
mientras se repartían tu cuerpo
recordé tus dones
que una vez me ofreciste en una primavera lejana
el olor del maíz, la menta, el sol sobre nuestros párpados
y luego el fuego me recorrió
el calor ennegreció mis plumas
recibí la marca del fuego...
sí...
emigraré al norte donde me esperas...
no
el suelo es un agujero...
estoy cayendo
no...
estoy sintiendo el hielo...
no...
estoy muriendo...

Calzadas Libres

Calzadas Libres Mira mis ojos
El mundo se refleja en ellos
Cuencas donde alojar los remolinos de gritos que callas
Por qué no enciendes el llamado en mis labios...
En esta noche en que los cuerpos son sudores
Y piden entregas bajo sábanas que nos harían cómplices entre la niebla
Entre los ojos del cazador y su presa...

Me acerco
Intuyo tu aroma
tus ojos en mí
al acecho
entre acertijos
Arcanos dispuestos a mis pies
La entrada al laberinto
Me hace sentir la sangre
de tu respiración...

Gira la manivela
Entra
Las puertas se abrirán
Allí entre las luces
Descalza estaré en el centro de la selva azul
Mis ojos se reflejarán en los tuyos
Pozos ocultos
Infinitos
Que trazarán una historia que sólo nuestras pieles recordarán...

Cazador frente a su presa
En las fauces llevas el sabor de mi sangre
La humedad
El sudor...
Es nuestra mirada
Deseo
Hambre
El mundo en mis ojos
El mundo en tus ojos
Solos...

Esta noche
Las calzadas estarán libres para la huella del cazador
Que persigue a su presa...

Océano

Océano Océano
ahoga
mi cicatriz
Sé el lugar de mi destino
Soy
la emigrante profana
peregrina de ciudades paralelas,
sabes de mí, de los paréntesis
del vaivén de mi inercia
de mi inconexo discurso...

Sabes del sepulcro de mi búsqueda vehemente...
eres el guardián de las adivinanzas
el óbito
el descanso
el silencio pactado
la mordaza
el lugar donde mis restos se purifican...

Me rindo a ti
entrego mis armas
mi silencio
mi infértil vientre
mis inciertos labios
mis cabellos
mi cansancio
evapórame
y entrégame a cambio mi liberación...

Frente a frente
desnudos
sin tatuajes
fusionados eternamente
como sombras que se mecen en la semioscuridad...

Háblame acerca del bosque

Háblame acerca del bosque El bosque adormece su lamento en mi piel
La corteza se desgaja
Y las hojas caen
Tapizándome
En el sueño que has dibujado

Árbol
Hojas
Raíces
Humedad
Vertidas en mi pecho
Resonando
Creciendo
Ardiendo
Bajo el sol del desierto
Deshojas
Desvistes
Enarbolas
Mi piel
Que se enciende como amanecer
En tus manos
Vasija de arcilla
Ardiendo en mis labios
Es el bosque
Que nos captura
Que enciende las fogatas
Y que nos habla
De arenas
Mares
Cielos
Estrellas
Que caen sobre nuestra existencia
Desprendiéndose Furtivas
Soñando con el contacto
Aromas
que navegan en nuestras venas
Se fusionan
En la oscuridad de la noche
En la escalinata de tu ciudad
En las gradas de nuestro destino
Que compartimos
Desde que el mundo
Se dibujó en tu piel ardiente
Y que recreaste con tu voz ancestral
Dormida en mis eternas edades.

Cabellos Encendidos

Cabellos Encendidos Cabellos encendidos
Cuerpo en contraste con las sombras
Bañado por el polen
Dorado de la tarde
Intentos de atrapar
Aquel instante
Pincel y lienzo
Todo el dorado
De un cuerpo
Toda la inocencia
Impregnada allí
Agazapada en aquel cabello incendiado
En el taller
Entre pocillos
Pinturas y óleos...
Las voces fueron
Lo único que los dedos
No pudieron atrapar

El cuerpo persiste
En el retrato
Deseo y nostalgia
Soledad y distancia
La muchacha desnuda
Envuelta en su luz dorada
Carne
Deseo
Piel
Trazada en un bosquejo
Delineados sus contornos
Vertida en ella los colores
Embelesado
El creador por esa ilusión
De espacio
Forma
Atmósfera
Línea
Tono
Color
Textura
La muchacha desconocida
En el microcosmos
Del sueño de un poeta.

Letras sacrílegas

Letras sacrílegas Perseguía sombras perpendiculares
Alargadas como aspas
Enlazadas a las cumbres
Perpetuaba los silencios del océano
Esperando tu llamado
No hubo desembarco
Encuentro
Las aguas poderosas cayeron sobre mi frente erosionando y lamiendo la tristeza
Desencajando rostros y sonrisas...
Pudo la mano cadavérica ser más certera que mi locura
Y posó sus dedos ennegrecidos en las cuencas viperinas de mi labia infesta...

No hubo mar que enlutara mi cuerpo exiliado
El tiempo carcomió el segundo de vida
El lagarto devoró sus entrañas sin sentir el poder de los que portan en sus sienes
La maldición de los perdidos...
De los incoherentes llamados
Que sacudieron las piedras
Quedaron allí sepultados en la arena de los muertos
Esparciendo sus miedos...
Escribí sobre la arena
El recuerdo entre los estruendos y las naves que zarpaban
Adiós eternizado en los detalles de los abatidos
Muriendo...

La ciudad naranja muere en mis párpados
Enciende mi memoria en la hecatombe
Arena y mar
Naranja y azul
Dejo que mi voz se adueñe de los vientos
Desciendo a la eterna urbanidad
Donde escondí mis letras sacrílegas...

Crueles Intenciones

Crueles Intenciones Toma la mano
las tonalidades
anaranjadas
los azules
que se pierden en las pistas
en las murallas
en esta selva de pieles
sabores
lenguas
que claman un cuerpo
ahora y no después...

Anaranjado atardecer en contraste con la ciudad de hielo
pesadillas que penden de ojos arácnidos
no derrames el veneno en mi lengua
sin dejar que lo beba con los ojos abiertos
tiende la trampa certera
el telar que dibujaste en el portal
sabré atraparme en él
a ciegas
y sin ningún temor
esperaré la caza
esperaré que tus tentáculos sacudan mis sentidos
hasta que el veneno
mis venas
mis labios
sean uno

No retrocedas
no hagas de esta presa
un eterno Prometeo encadenado
sé certero en la herida
en la destrucción
cae a raudales sobre mi rostro enhiesto
y recobraré la realidad que dejé en el portal
con los ojos cubiertos
con el cuerpo húmedo
con la pasión
y el deseo
que devora
que enceguece
que vuelca sus crueles intenciones en mi pecho...

Eclipses

Eclipses "Vete vete vete
antes que yo
pueda desatar
mis manos de estos harapos
vete vete vete
antes que yo
sienta confundir mis ánimos con tu reflejo"

Lucybell

La melodía sigue allí
en el walkman
inmóvil entre
el sol
y la oscuridad
eclipse deambulando por la ciudad.

Respiramos
la milésima densidad de oxígeno
y
caminamos
con los ojos vueltos
en dirección al mar.

Pasos perdidos
en la estrecha baldosa
intentamos retornar
recobrar el sentido
nos desvanecemos en la niebla
tras puertas giratorias
avanzamos
y nos escuchamos decir:

"vete vete vete
antes que yo
antes que yo
intente evitarlo"

El reloj invierte el secundero
signos escritos en nuestros cuerpos
órganos huecos
inflexibles surtidores de sentimientos
que enrollan en torno a nuestros cuellos
el abismo entre la distancia y la mudez...

No deseamos coser con nuestros hilos
los miedos que llevamos tatuados
Te escucho
vete
latiendo en lo más oculto
oscuridad
Te digo
vete
latiendo en lo más secreto
de mi eclipse.

La música se adhiere a nuestros pasos
un largo trecho bajo la lluvia
las luces artificiales encienden la ciudad
resbalan
por mi cabello
se adhieren
a mis sienes
y musito
vete
antes que
sienta confundir
mis ánimos con tu reflejo...

Siete minutos

Siete minutos 14:14

El cielo se llena de sonidos
un ave acorazada arraza los techos
el miedo pende de tus pupilas
la ceguera se hace más intensa
mis latidos comienzan a oprimir
llamada desde lejos
sonidos extraños
marejadas
humo ascendiendo sobre las cabezas
lágrimas
susurros
entre el grito
y la furia
entre la nada y el todo

La niña circula por la avenida
se detiene y gira hacia la izquierda
algo roza su rodilla
algo llora desde su interior
rojo impregna el vestido
rojo impregna el alquitrán
luces
sirenas
sonidos metálicos
la furia de la calle
el miedo
la ignorancia
amordazan a los débiles
que esconden su rostro
tras los ventanales
la niña sigue ahí
pese al dolor
camina
pese a la atmósfera saturada de odios
camina al encuentro
del niño que entre llamas y fuego
grita la palabra libertad...

14:21

Caídas

Caídas Apago
enciendo
luces
detrás
la
ciudad
se
abandona
detrás
los códices
que llevaba impresos
tantas puertas por franquear
tantas salidas
Tánatos está en la entrada de cada una de ellas
Cruzo?
Me arriesgo?
Propinar el golpe antes de recibir la estocada
Propinar el salto antes de que me atrapen los fantasmas
caer
sentir que la velocidad de caída es certera
sentir que rasga mi ceguera
sentir que los ojos se pierden en el nadir
mientras caigo
sobre la carretera
sentir
hoy que no siento
más que los martillazos de un teclado
sentir el sol acariciar mi espalda
sentir el viento que me eleva
y me hace caer con la ligereza de una hoja
planear
caer
deslizarse
cruzar los límites de la realidad
y no oír
las palabras que queman
palabras que se estrellan
palabras que lastiman...
dejarlas ahí en el pavimento
en la vereda de frente
y sólo ser
Yo
más allá de las persianas
abiertas espiando mi caída...

Entre espinas y un rincón

Entre espinas y un rincón No tengo rostro
no tengo manos
estoy desnuda frente a miles de espejos
que me interrogan
que me hacen abrir los ojos
y sentir que la gravedad es más fuerte
que mi cuerpo
que no puedo ir contra la corriente
que es mejor dejar que el tiempo
cierre las heridas
que el tiempo se encargue de armar los labios
que se desangran
y vagaré sin sentido
sin mediar los kilómetros
destrozaré mis pies
sólo vagaré
por avenidas desiertas
para sentir que hasta el alma está en jirones
siempre estoy sintiendo el aroma
siempre me persiguen las mismas sombras
y estoy hastiada de gritar una verdad
para que tú llegues
y la pisotees
y me hagas sentir tus uñas arañando mi interior...

Iconos

Iconos El fuego inmoviliza a las mariposas,
se abre el abismo como un ojo,
traspaso el cruce de espejos,
entro a la caverna y sus mitos,
la apertura de las sienes,
la furia sobre toda palabra dicha,
fijo mis ojos ciegos en la oscuridad de la tarde...

No hay frecuencias
solo el silencio que porto como estigma
como única respuesta al margen...
a la deriva percibo la etérea sombra del árbol,
se consume la pigmentación de realidades fragmentadas,
busco los íconos como un lobo sediento
entre los hitos de la ciudad
con mis uñas roídas,
con mi rostro vedado a la luz...

y no encuentro más que mi piel arando la tierra

Paralelos

Paralelos Perdidos los sentidos
corazones carcomidos
en pretéritos pasajes
caen los soles
pestañazo perseguido por hormigas

navegas
lejos
alrededor
la noche baila
conozco su juego
el muerto soy yo

Entonces ¿por qué lloran?
otra muñeca rota
en la escalera
está lloviendo
me estás mojando
pared alta
miserias
estatuas
la plaza está vacía

solo juegas
con las sombras

la pared proyecta
una sombra alargada

cae
se levanta

la plaza sigue vacía
la muñeca rota

el muerto llora...

Desconocidos

Desconocidos Alcanzar mi mano
Es el abandono
Me congelo
En este glaciar
Y no es frío
Siento que las palabras se quiebran
Se descarnan
Y no las crees

Si me escondo
Si estoy atropellando los reflejos
Si siento que me quebraste
Lágrimas azules
Saturan las teclas
Si siento que no es lógico
Lo sé
no des más explicaciones
me has dejado caer
me has dejado ahí
en las afueras de la ciudad
sin más que ofrendas a mi muerte
paralela
deambulando como un muerto en vida
en las vitrinas que se rompen
mientras camino
mientras sales alimentan mis ojos
mientras la brisa me golpea
y me pide algo que no poseo
hoy no hay poesía
te la llevaste
te has llevado todo
y lo ignoras
y me dejas
y me olvidas
y me siento como la bailarina de la vitrina
ignorada por el niño
que deseaba verla bailar
pero que pronto
se encandiló con un arma
y me destrozó el alma...

Trazos

Trazos La lengua pagana decreta el destino
En el corazón del hombre
Allí donde la sangre ancestral golpea...

Respira la piel
Triángulo rojo que se abre paso lentamente
El pincel resbala
El olor del cuerpo impregna los huesos hasta entonces olvidados...

El perfume hipnotiza
Es el inicio de descubrir las cadenas
E invadir con astros los parajes profundos
Buscando el sol
Las olas
El cuerpo de la mujer blanca...

Dibuja el río con sus dedos morenos
Como cometas que tiemblan en el cielo...
Diálogos azules,
Obscuros fantasmas liberan su mirada hacia los secretos mares
Y el mapa de ébano infinito que proyecta su imagen de ídolo
Se arrodilla frente a la mujer
Que espera recibir la greda ardiente en su océano
Es allí
El refugio cálido, suave y profundo de la desnudez
La invitación a descifrar los poemas dormidos en aquel vientre...

Figura blanca
Ídolo moreno
Trazados en una misma tela
Trazados por un mismo pincel
Besándose en las costas del recuerdo

¿Dónde encontrarla?
¿Dónde hallar su perfume?
Siglos tras siglos
Percibiendo el latido de esa sangre
Percibiendo el sabor y la humedad en sus dedos

Sigue allí el ídolo postrado ante la imagen blanca
Siguen allí los trazos en la tela...

La espina, el pasado y la muerte

La espina, el pasado y la muerte Sol
abre tus ojos
recorre las avenidas de hielo
entre llamas y lágrimas
mi cuerpo te reconocerá
aún estoy en las puertas
esperando que las espinas
se hundan en mis palmas...

Recorrer el hielo
la soledad es un filo en mis entrañas
un latido ahogado
frente a los cuerpos sin vida de los que amamos
exánimes
pupilas perdidas en las ciudades desvastadas

El sufrimiento que se deletrea en las sílabas
de sus nombres...

Mujer,
arroja la antorcha
e incinera el pasado
las llamas darán descanso
guiarán a través de la oscuridad...

Los cánticos se elevan por sobre las hogueras
los llantos de madres
los llantos de las amantes
mi llanto entre los muertos...

La espina se adhiere
el pasado se trunca en las escalinatas
la muerte nos besa con los ojos cerrados...

Instantes

Instantes Erguidos en el puente esperando que las aves se lancen sobre las presas y las devoren sin cuestionamientos...

Sigo aquí
escalinatas ennegrecidas por la sal y el hollín de las tardes
retrocediendo y abarcando el espacio inconmensurable de mis silencios
en la lejanía
los ojos del ocaso siempre en eterno vaivén...

Tanta fragilidad a mi alrededor
cristales que se quiebran
semillas que hemos dispuesto bajo nuestras plantas
no habrá frutos
es el invierno que devora
es el granizo que desgarra
mientras mis ojos vagan por la bahía...

Desgarra el lienzo de sueños pintados en mis manos
en los labios que no pronuncian más que sentencias
en las lenguas que ya no recordamos
vuelos que se esconden
y se anidan en la memoria de los instantes...

Busco la respuesta
y sólo rostros
y sólo miedos
y sólo fragilidad
y sólo muerte...
camino al borde de los acantilados
alzo mi grito
alzo mis manos
y respondo a la curiosidad de los otros
y extraigo las predicciones
y devuelvo la sangre a los extintos
libertad a los presos de alma que me acompañan
desde que el mundo se creó
y que observan la fragilidad de este mundo
que ya no nos pertenece...

Talado

Talado Una noche más junto a espectros
Monólogos
Frío desmembrando mi cuerpo...

La vacía hoja que sangra

Mi faz es un testimonio de los caídos
Frente a la sombra de los álamos talados
se lanzan los sueños y rebotan sobre los guijarros

Desdentados
Anoréxicos
Gestores de abortos
Noche/miedos/sudores
Entre las piedras hallarán el retrato de mi infancia

El embrión entre coágulos
Y las lágrimas de las parteras que se niegan
A rezar

Mi carne se magulla
Es la sangre mi silencio

Un cielo
Envuelto en telas de lino sobre mi rostro...

Retazos de memoria

Retazos de memoria El laberinto
abre sus puertas:

Encrucijada
ahogar el nacimiento de una flor
o avanzar hacia el encuentro
de aquello que olvidamos
y que nos ha seguido pese al tiempo...

Voces
no me dejan avanzar
sin antes señalar la razón de mis sueños azules

Ahora
entre pantanos
y lápidas
que se abren frente a nosotros
resumo las pocas horas
de mi existencia
y reconozco
más allá de la muralla
el verbo
y su melodía...

Ojos
labios
nariz
cuerpo
que se traducen a acuarelas dibujadas
en las paredes de mi mente
entre los acantilados
y la brisa gélida de los inviernos
cuando los brotes abortaban
y mis labios
seguían su plegaria
mientras el mar
azotaba su oleaje contra los navíos...

Retazos de una historia
develada que encienden el cielo

Promesas
partidas
los navíos se incendian
los frutos se pudren
la primavera pariendo inviernos

Sangre
lutos
un laberinto que devora
un ciclo abierto en mis manos
una esfera girando

Recorro
el pasillo ancestral...
es el ritual dando vida
a este misterio que llevo impreso en la piel...

Amores Profanos

Amores Profanos Sombra descendiendo
pies blancos
luces de la noche
Carne Húmeda
resbaladiza
refugio donde se hunde la oscuridad
y enciende el calor del hombre sin patria...

Extendiendo sus naves sobre el océano
inexorable de aquel cuerpo blanco...
agitación de mareas
labradores de la tierra
cuerpos leídos en la espesura
de los oráculos envueltos en papel...

Allí descansan los cuerpos
bajo el cielo...
la mujer enciende las luces
el sol resbala
fuego trepando en las escalinatas
hojas enmohecidas
escritas con el dolor
la partida
el miedo.

Ahogo el secreto,
adormezco mi cuerpo
y para que el recuerdo no lata
escribo en las paredes los misterios
de los espectros llamados amores profanos
y desciendo a mi infierno
donde no puedan tocar mi frágil armadura...