Blogia

Arianna

La puerta

La puerta

Más allá de la puerta
está la salida
el túnel se acaba
las luces se encienden
como en aquellos viajes
donde la vida se hace una milésima de segundo
y los dientes de león
flotan en el aire
buscando labios más allá de las costas...

Más allá de esa puerta
está la respuesta
simple
hundida en los abismos...
sabré detener el tiempo
como si las horas fueran mis dedos...

Más allá de la puerta
está el hombre sin rostro
que sabe de mí y mis historias
está esperando que yo dé un paso
avance
y enfrente cara a cara ese reflejo
que se desvanece
en sus manos...

El sueño de la vagabunda

El sueño de la vagabunda

Adormecen mis sentidos
no vendrás
y sentiré que la soledad va trepando mi piel,
se va desgastando mi verbo,
se va desgastando mi voz azul...
me he mirado en el espejo,
trazos de mi rostro,
ángulos no explorados,
visiones lejanas construyen el rompecabezas
de la muchacha sin rostro
que vaga por avenidas
intentando encontrarte...

No vendrás...
no sentiré tu voz como se amarra a mi alma,
como desatas con tus manos mi vestido
y te haces parte de este secreto...

No vendrás,
me lo dice la tarde,
me lo dice la oscuridad que me refleja desde el espejo,
su brillo casi imperceptible
me increpa que el destino no enlazará mis pasos a tus huellas...

¿Por qué se deshace el recuerdo de tu boca?
se va destejiendo el telar
y la mañana comienza a caer sobre mis papeles,
y las horas comienzan a reptar por mi vestido,
y el silencio cava su tumba en mí,
y me vuelvo
pétrea, lejana, ausente,
atada a un cielo que memorizo
y a una palabra que se pierde inhóspita
en los labios de la muerte...

Plaga

Plaga

mástil
ojo
proyectado
al infinito
arranca piel
carne

Granizo
que golpea
y ataca párpados
trunca las horas
descose la arpillera
y muerde
el espacio desértico
que deja los dedos en sus vórtices

Conéctate
cánsate
la cárcel está plagada
de lamentos
la bandera
el revólver
los dientes
las patrañas
las entrañas
aturdidas
enmohecidas
oxidadas
gimen
se revuelcan
en las faenas del día a día

la niña se columpia
la niña mira
la niña se esconde
la oscuridad penetra en su iris
se despierta
florece la muerte
enterramos otra vida.

Los días

Los días

Pienso
la vida es este océano
y deslizo mis naves hacia el puerto
oscuridades que trazo con el pincel
y las luces como hormigas descienden hasta mis ojos
sin preguntar
respondo sin hablar
las lluvias han hecho crecer un cerezo frente a mi ventana
los soles han girado sobre mis pasos
me han tomado de la mano
y el paisaje se ha vuelto ausencia...

Los ciruelos han estallado en flores
los atardeceres anaranjados que pintaste en mis ojos
han ido alargándose
trepando a través de mis párpados
y los azules de nuestros sueños se han tornado celestes bajo un sol que lo muerde
y lo abrasa todo...

Sigo latiendo en los círculos
sigo creyendo en las lunas
cuando las estrellas
giran sus ojos cómplices
envío una palabra para que los vientos del norte la recojan
y la depositen en tus labios...

Calzada contraria

Calzada contraria

Autopistas en las cuencas de tus iris
mareas que enfrentas día a día
habitación cercada por los llamados anónimos
mensajes que cubren los cristales
grisáceos latidos de muñeca de cera...

Sudoroso cuerpo acompasado por enjambres de polillas
tormenta eléctrica
mariposa negra oprimida en tus manos
la puerta parpadea lentamente
trae la temperatura olvidada de los otros...
Vientos/murmullos/alaridos
caminatas sonámbulas...

Tu oreja viajera capta los sentidos plantados en las aguas
donde se cruza el mismo hombre
y te descubres en la calzada contraria

45

45

Te elogiaron
te rindieron honores
eras el mejor
entre todos
el iluminado
el elegido
el que portaba la luz

Dijeron que
tendido de bruces
entre el polvo y la sangre
entre el miedo y el odio
entre el dolor y la misericordia
eras más hombre
que todos los que ahí habían dado su vida...
mas tú, Héctor,
el más digno
el más amado
el más recto
también eras mortal
eras polvo
eras sangre
eras dolor
eras misericordia...

Tu padre llevó tu cuerpo a la ciudad
y lo condujo hasta la pira
y allí realizaron los ritos necesarios...
Tus ojos,
tus labios,
tus manos
se perdían entre las llamas
pero tú ya no nos percibías
tú vagabas lejos
tú estabas detrás de los espejos
observándonos
o tal vez absorto en la gracia...
lo desconozco
Amado Héctor,
Entonces
¿quién Recitó suavemente?
¿Quién entregó el último adiós?
¿Quién vio tus ojos perderse tras las llamas?
¿Quién vio morir a su padre, hermanos y
a ti, mi amado esposo, bajo la crueldad de Aquiles?
Fui yo...
sí,
la prisionera de guerra.
La mujer,
Sólo yo,
Andrómaca.

Miénteme

Miénteme

Miénteme
así
como lo has hecho
desde que el mundo se fraguó
en tus ojos negros
y tu vida se convirtió en una réplica
de ciclo letal,
como cada noche
duermes tu sueño en brazos
de la otra
de la de carne
de la que se duerme arrobada en tus brazos
y bebe de tus labios

Miénteme
así en esta figura de cristal
que soy cuando las lágrimas se hacen río
y los lagos navegables de mi pasión
se abren a las puertas de nuestros propios ritos
olvidados en las ceremonias
cuando éramos libres
cuando aún la carne era fresca
cuando aún la guerra no sembraba
su guadaña sobre nuestros pares

Miénteme
así en esta silenciosa tarde
cuando en la ciudad todos fijan sus ojos
en las paredes desnudas
cuando desconectes el mundo virtual
y las luces te den de lleno en el rostro
abras la puerta
y enfrentes la noche
la poderosa noche
que jamás será nuestra
siempre de los otros
siempre de los cuerpos
nunca para el fantasma que muere
cuando cierras esta ventana...

Mensajes

Mensajes

Te envío
el color rosa,amarillo y verde
de las hojas
que tapizan mis veredas
atrapo un color y lo deslizo por mi memoria
hasta que te toque
y se construya un cuadro
en el que tú y yo avanzamos
descalzos bebiendo la tarde
la brisa besando nuestros cuerpos desnudos
nuestras manos jugando con el viento
enlazando los sueños que dejamos tejidos a través del tiempo
en un espacio
en una tarde
en otoños donde las mareas cubrían nuestros pies
y nos alejaban del mundo...

y mi mano roza en un segundo las paredes de tu cuarto claro
y mis ojos tropiezan con la esencia de tu alma
que me lleva al principio
donde éramos sólo calor,
luz
y
amanecer...

Girls

Girls

Buscamos
entre todas
las respuestas
algún
antídoto
y sabemos
que no
lo
encontraremos

Pensamos que el amor
es una moneda que se da sin retribución
¿por qué?
para qué esperar
nos preguntamos
para qué esperar nos preguntan
y no tenemos las respuestas
tan sólo sabemos
que si gritamos
el dolor
se apagará
si gritamos
las cabezas no estallarán

Libre
por un momento
Libre
de gritar lo que deseemos
aquí en la plaza
sin motivos
sin excusas
Solas
¿alguna vez lo obviamos?
Nos mirarán
se reirán
seremos el leitmotive por un día
de aquellos que se encierran en sus dogmas
preestablecidos
cuando la belleza nos atrape
arrancaremos
Odiamos la belleza
nos enceguece
nos aturde
nos hace indefensas

Somos
pidiendo que nos amen
pero no sabemos las palabras precisas
no nos pidan definirlas
porque
cada palabra es un dardo
en esta rueda
que es nuestra satélica vida
anclada
en la vía
en los suburbios
de una
vida burguesa.

No nos pidan ser mujeres
si arrancan con las uñas la poca piel que nos queda...

La generación

La generación

Acabaste de asesinar los traumas afectivos
una satisfacción más a tu carta de presentación
un curriculum de ajuste de cuentas
propio de la alta clase liberal
Oxigenada
disconforme
trazaste los postulados
de una cruzada por elevar tu autoestima
pediste tu evolución de estilo
y comenzó tu carrera de suicida manipuladora
Tuviste tus minutos en el salón de belleza
retocando las grietas de tu rostro perfecto
y tu concepción católica del mundo
quedó impresa en las miserias de la calle
cuando ofreciste una moneda a un mendigo
y pensaste: me he ganado el cielo
Desde ese momento
alzaste tu nazismo
capturando la marginalidad del mundo
y luego
cerraste la puerta de tu convertible
y te graduaste en la escuela de los sin talentos

Artificial

Artificial

Reproduces la agonía
los espejos desfiguran tu rostro deshilachado
no tienes pasión
careces de chic
careces de los síntomas de fluoxetina al máximo
te ríes
y tu risa plástica
requiere una cirugía metódica...

Los años han acabo en convertir
tu piel
en un pantano de muertes no asumidas
te haces llamar gloriosa
seductora
apasionada
selectiva
rendiste la mejor prueba de seducción
cuando
enalteciste los aranceles de la prostitución
para tu propio beneficio
y con ella protestaste cheques
miserables
y diste que hablar en los baños públicos

Garbo
galantería
pop
top
y americanismos
atacaron las localidades de tu garganta
y te hicieron más artificial y corrosiva
más sensual entre la estúpidez metropolitana
y rendiste culto a tu esbeltez anoréxica
bordeando tus venas con navajas suicidas...

Miopía

Miopía

No puedes
tratar de contraer el mundo
con un eclipse parodiado
en tus manos
No puedes retener
el aire
sin que empiece a sentir la claustrofia
la poderosa muerte de mis sentidos
me diste un mito
a través de las cartas de los astros
y yo ingenuamente
leí los oráculos
como una ciega pitonisa
y no retuve las palabras
que me diste
por creer que los odios
no habían fermentado...

Oscuridad
pasillos
ojos vedados
sentidos corruptos...

No preguntes
no escatimaré en responder
lecturas preconcebidas
en tu ceguera
en tu miopía cerebral
hastío
fastidio
sequedad
aridez
tartamudeos
en eso te has trocado

Merezco
una copa del más agridulce licor
merezco
destituir los hitos
demarcar las fronteras
olvidar que el olvido
recurre a tu nombre

Merezco
unas gotas con sabor a luna
para que la memoria
pierda su gravedad
y recobre el lado oculto
donde soy solo sombras

La náusea

La náusea

Había soñado toda la madrugada
fue un sueño extraño
con sabor a tierras lejanas
con aromas a mares
con tactos irreconocibles
voces que hacían eco en mi interior
y que jugaban a abrazarse
un sueño inconexo
que pintó de rosa mi boca de niña
que dibujó estrellas en mi cabello
una pincelada de vida a este día miércoles

Cuando desperté
La fatiga carcomió mis ojos
aullaron tragedias
gritos de hambre
gritos de dolor
lágrimas ardientes
manos desgastadas
ensangrentadas
azulosas de vergüenza y miedo

Odio mirar mi rostro en el espejo
esta complicidad de mis raíces
que me vuelve inmune ante el dolor de los otros
Odio enfrentar una mañana más
y recordar que alguien muere
para brindarme dos segundos más de vida
mi trinchera inhóspita
no cobija ni un sueño
el cielo deja caer sus estrellas sobre mis ojos
y lloro
sin poder contener la náusea que me provoca hoy el mundo.

La soñadora

La soñadora

Profané lo más sagrados verbos
me dediqué a arrancar de raíz sentimientos
arrastré a la fosa la cordura y las buenas costumbres
y desencajé rostros que ya perdían su fuerza en húmedas
noches de pasión sin freno
me señalaron con el dedo
decoraron mi nombre con epítetos vulgares
me coronaron reina de los placeres ocultos
y las mujeres me odiaron por arrebatarles
a sus hombres del lecho amatorio
Entonces
me autodefiní como una más de las del pueblo
llevando el peso de la miseria
y del desenfado
colmaron mi lengua placeres
y brindé gozo a cuerpos
cansados
cuerpos que anhelaban un minuto de gloria
y me autodeclaré la soñadora
y tejí sueños para todos los aldeanos
llegaron a mí hombres sin rostros
fatigados de guerras
fatigados de muertes
fatigados de vidas apócrifas
y prestadas
y les di un sueño
me culpan por eso...
por ser la soñadora

Manto de sueños

Manto de sueños

Es
en
la oscuridad
donde trazo los recuerdos
a veces luminosos
otras veces
solo ráfagas de viento que se pierden...
sol encendido en mis manos
palabras que conectaban mi mundo con tu mundo
en la soledad de voces que viajaban a la madrugada
cuando los sueños se hacían
más livianos
menos confusos...

Aún hablo con las marejadas
y los vientos del norte
vienen a dar sus cicatrices a mi balcón
donde caen como pétalos ajados
desnudando el azul de mi alma
ciegos los pasos
mudos los aromos
sólo susurran lejanas voces
que ahuecan esta oscuridad
que se retuerce sólo
en mis sueños...

Reencuentro

Reencuentro

La oscuridad
cubre la calzada
los pies no saben hacia dónde dirigir sus pasos
siguen el camino a ciegas
sin detenerse
sólo persiguen sombras
sólo a lo lejos las luces brillan
aquí sólo la oscuridad es la compañera
los huesos se hacen sentir entre crujidos
y heridas que sangran...

Avanzan
no sé por qué huyen las voces
Hoy
sólo oscuridad
sólo el cuervo de las despedidas
me anuncia que has partido
comienza una vida
se apaga otra
y se vuelve a cruzar el puente
las luces se ven más cercanas
los rayos atraviesan la piel
brisa
mar
es lo único que necesito
sentir otra vez
sentir que la vida es una fruta que se desliza en mi lengua
y su sabor aclara el paisaje...
sé que aún es posible...
sé que el color está más allá del blanco y negro
sé que el aroma es más que una palabra...

Pese a que la muerte
abraza mis pies
y que la caída es romper mi inercia
el sabor de la sangre
el olor a la vida trepa nuevamente hacia mis sentidos...

Día Martes

Día Martes

La calle se abre
y aparece el rostro de la oscuridad
te detienes frente a la acera
esperando que el viento
muerda los labios de la rutina preconcebida
los árboles se abrazan en esa mutua complicidad
de los muertos respirando dióxido de carbono
sintiendo que las venas palpitan
que se adueñan de ellas el hollín
el smog de la capital que se ríe desde las vitrinas...

Avanzas
entre los otros
en lo ajeno
entre la palabra prestada
y los verbos desarticulados
no hay conjugaciones que acompañen esta soledad
los modos se ríen en las esquinas
las terminaciones verbales se agitan
sólo sueñan su pesadilla
sólo responden a los tiempos compuestos
que fabricaste para encarcelar tu tedio...

La ciudad
al atardecer
un espejo trizado
una huella que se desliza en el poniente
un rostro ajeno
una mano que se aleja entre las multitudes
un cuerpo que se esconde
frenéticamente
mientras
te vistes
y sales a respirar oxígeno al sótano...

16

16

16

El deseo ardiente
La rabia sorda
El desierto desbordando de las venas
La claridad de la luna
Incitando a la huida
Hacia estaciones vírgenes y remotas
Incitando a desaparecer
En el mar rugiente
En el soplo de huracanes
A estrellarse violentamente
Contra las profundas tinieblas de otro cuerpo
La tentación del abismo con los brazos extendidos
Confundiendo con el rasgar de los mares,
En lo infinito de una imagen
Sin nombre,
Invasor,
Hijo del sol,
Amante solitario
Esperando en su lecho
Al borde de la tempestad
Envuelto en su aroma, en su sal
Adherida a su piel una bandada de deseos ardientes
Ella
Indecisa
Ella confundida
Negándose al compás de ese cuerpo rítmico, ancestral
El
junto a un surco vacío en su lecho
Observando como las horas se desmenuzan
Como bocas sedientas del sur
Detonan una tentación prohibida
Un sueño que cada vez se hace más inalcanzable...

7

7

7

Sentada en los arrecifes
Ella aguarda
Sabe que la melodía de su canto
La hace irresistible
Sabe que aquél que la mire
Caerá en la tentación
De acercársele
Y que no cesará de escucharla...
Sabe que su canto seduce
E impide a quienes la aman
Retornar a sus tierras
Entonces
¿Por qué no canta para El?
¿Por qué no lo incita a
Conocer sus praderas?
¿Por qué no lo embruja con su voz?
Sabe que El lo abandonaría todo
Ella sabe los peligros de su canto,
Se sabe prohibida,
Se sabe la mujer de los imposibles,
Y mientras lo observa en silencio
Internarse hacia alta mar
Permanece a orillas del roquerío
Desatando sus cabellos,
Desatando las cuerdas de su vestido,
Desatando los corales que adornan su cintura...
Entonces murmura
Un canto triste
Sabe que ese hombre no retornará a esas costas
Que pertenece a otras tierras lejanas
Que debe regresar a su amada patria
A sus raíces,
A su sangre...
El cuando llegue a puerto
Anhelará el mar,
Las olas, las islas
El canto de las caracolas
El viento marino
El suroeste será un océano de imposibles
De murallas, desiertos, arena y nieve...
En aquellas tierras, El
Acaricia el cabello de un niño
Lo ve crecer, jugar, reír
Y Ella en sueños
Bendice la dicha de aquel hombre...
En la distancia,
En los pronombres,
En los verbos,
En los subjuntivos,
Lo acompaña...
Lo acompañará siempre...

20

20

20
Desde las profundidades de este océano
Desde mis ventanas entreabiertas
Desde el sur de estas costas
Deslizo mis redes hacia tu puerto
Deslizo mis sueños como peces
Que navegan buscando otras aguas donde fluir
Mientras pienso...
La distancia es un gemido del viento tormentoso,
Es el rumor de la lluvia,
Es el vértigo de esta ciudad de luces,
Es el centro cargado de silencios
En medio de las sombras
Ardiendo de deseos
De pie mirando hacia el noreste
Con el ritmo de otros latidos
Al compás del oleaje
Modelo cuerpos, valles, colinas
Al compás de tu voz
Voy creando una melodía
Y pienso...
Busco rostros
Busco miradas
Atrapo sonrisas
Enlazo labios
Y deseo construir tu retrato
Con ellas
Un bosquejo de ti
Una pincelada de tu presencia
Pero las imágenes se desvanecen
Y permanezco sentada recibiendo las ondas del mar
Que van desatando mis recuerdos
Un lienzo de fragmentos de rostros
Que van escurriendo
Que van desembocando en las aguas profundas
De este atardecer...
Y tú
En tu rutina
En tu vivir diario
No intuyes que alguien más te vive
No intuyes que alguien más te ama
Y que a la orilla de la playa
Colecciona trozos de tu existencia...