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Arianna

Eclipses

Eclipses

"Vete vete vete
antes que yo
pueda desatar
mis manos de estos harapos
vete vete vete
antes que yo
sienta confundir mis ánimos con tu reflejo"

Lucybell

La melodía sigue allí
en el walkman
inmóvil entre
el sol
y la oscuridad
eclipse deambulando por la ciudad.

Respiramos
la milésima densidad de oxígeno
y
caminamos
con los ojos vueltos
en dirección al mar.

Pasos perdidos
en la estrecha baldosa
intentamos retornar
recobrar el sentido
nos desvanecemos en la niebla
tras puertas giratorias
avanzamos
y nos escuchamos decir:

"vete vete vete
antes que yo
antes que yo
intente evitarlo"

El reloj invierte el secundero
signos escritos en nuestros cuerpos
órganos huecos
inflexibles surtidores de sentimientos
que enrollan en torno a nuestros cuellos
el abismo entre la distancia y la mudez...

No deseamos coser con nuestros hilos
los miedos que llevamos tatuados
Te escucho
vete
latiendo en lo más oculto
oscuridad
Te digo
vete
latiendo en lo más secreto
de mi eclipse.

La música se adhiere a nuestros pasos
un largo trecho bajo la lluvia
las luces artificiales encienden la ciudad
resbalan
por mi cabello
se adhieren
a mis sienes
y musito
vete
antes que
sienta confundir
mis ánimos con tu reflejo...

Siete minutos

Siete minutos

14:14

El cielo se llena de sonidos
un ave acorazada arraza los techos
el miedo pende de tus pupilas
la ceguera se hace más intensa
mis latidos comienzan a oprimir
llamada desde lejos
sonidos extraños
marejadas
humo ascendiendo sobre las cabezas
lágrimas
susurros
entre el grito
y la furia
entre la nada y el todo

La niña circula por la avenida
se detiene y gira hacia la izquierda
algo roza su rodilla
algo llora desde su interior
rojo impregna el vestido
rojo impregna el alquitrán
luces
sirenas
sonidos metálicos
la furia de la calle
el miedo
la ignorancia
amordazan a los débiles
que esconden su rostro
tras los ventanales
la niña sigue ahí
pese al dolor
camina
pese a la atmósfera saturada de odios
camina al encuentro
del niño que entre llamas y fuego
grita la palabra libertad...

14:21

Caídas

Caídas

Apago
enciendo
luces
detrás
la
ciudad
se
abandona
detrás
los códices
que llevaba impresos
tantas puertas por franquear
tantas salidas
Tánatos está en la entrada de cada una de ellas
Cruzo?
Me arriesgo?
Propinar el golpe antes de recibir la estocada
Propinar el salto antes de que me atrapen los fantasmas
caer
sentir que la velocidad de caída es certera
sentir que rasga mi ceguera
sentir que los ojos se pierden en el nadir
mientras caigo
sobre la carretera
sentir
hoy que no siento
más que los martillazos de un teclado
sentir el sol acariciar mi espalda
sentir el viento que me eleva
y me hace caer con la ligereza de una hoja
planear
caer
deslizarse
cruzar los límites de la realidad
y no oír
las palabras que queman
palabras que se estrellan
palabras que lastiman...
dejarlas ahí en el pavimento
en la vereda de frente
y sólo ser
Yo
más allá de las persianas
abiertas espiando mi caída...

Entre espinas y un rincón

Entre espinas y un rincón

No tengo rostro
no tengo manos
estoy desnuda frente a miles de espejos
que me interrogan
que me hacen abrir los ojos
y sentir que la gravedad es más fuerte
que mi cuerpo
que no puedo ir contra la corriente
que es mejor dejar que el tiempo
cierre las heridas
que el tiempo se encargue de armar los labios
que se desangran
y vagaré sin sentido
sin mediar los kilómetros
destrozaré mis pies
sólo vagaré
por avenidas desiertas
para sentir que hasta el alma está en jirones
siempre estoy sintiendo el aroma
siempre me persiguen las mismas sombras
y estoy hastiada de gritar una verdad
para que tú llegues
y la pisotees
y me hagas sentir tus uñas arañando mi interior...

Iconos

Iconos

El fuego inmoviliza a las mariposas,
se abre el abismo como un ojo,
traspaso el cruce de espejos,
entro a la caverna y sus mitos,
la apertura de las sienes,
la furia sobre toda palabra dicha,
fijo mis ojos ciegos en la oscuridad de la tarde...

No hay frecuencias
solo el silencio que porto como estigma
como única respuesta al margen...
a la deriva percibo la etérea sombra del árbol,
se consume la pigmentación de realidades fragmentadas,
busco los íconos como un lobo sediento
entre los hitos de la ciudad
con mis uñas roídas,
con mi rostro vedado a la luz...

y no encuentro más que mi piel arando la tierra

Paralelos

Paralelos

Perdidos los sentidos
corazones carcomidos
en pretéritos pasajes
caen los soles
pestañazo perseguido por hormigas

navegas
lejos
alrededor
la noche baila
conozco su juego
el muerto soy yo

Entonces ¿por qué lloran?
otra muñeca rota
en la escalera
está lloviendo
me estás mojando
pared alta
miserias
estatuas
la plaza está vacía

solo juegas
con las sombras

la pared proyecta
una sombra alargada

cae
se levanta

la plaza sigue vacía
la muñeca rota

el muerto llora...

Desconocidos

Desconocidos

Alcanzar mi mano
Es el abandono
Me congelo
En este glaciar
Y no es frío
Siento que las palabras se quiebran
Se descarnan
Y no las crees

Si me escondo
Si estoy atropellando los reflejos
Si siento que me quebraste
Lágrimas azules
Saturan las teclas
Si siento que no es lógico
Lo sé
no des más explicaciones
me has dejado caer
me has dejado ahí
en las afueras de la ciudad
sin más que ofrendas a mi muerte
paralela
deambulando como un muerto en vida
en las vitrinas que se rompen
mientras camino
mientras sales alimentan mis ojos
mientras la brisa me golpea
y me pide algo que no poseo
hoy no hay poesía
te la llevaste
te has llevado todo
y lo ignoras
y me dejas
y me olvidas
y me siento como la bailarina de la vitrina
ignorada por el niño
que deseaba verla bailar
pero que pronto
se encandiló con un arma
y me destrozó el alma...

Trazos

Trazos

La lengua pagana decreta el destino
En el corazón del hombre
Allí donde la sangre ancestral golpea...

Respira la piel
Triángulo rojo que se abre paso lentamente
El pincel resbala
El olor del cuerpo impregna los huesos hasta entonces olvidados...

El perfume hipnotiza
Es el inicio de descubrir las cadenas
E invadir con astros los parajes profundos
Buscando el sol
Las olas
El cuerpo de la mujer blanca...

Dibuja el río con sus dedos morenos
Como cometas que tiemblan en el cielo...
Diálogos azules,
Obscuros fantasmas liberan su mirada hacia los secretos mares
Y el mapa de ébano infinito que proyecta su imagen de ídolo
Se arrodilla frente a la mujer
Que espera recibir la greda ardiente en su océano
Es allí
El refugio cálido, suave y profundo de la desnudez
La invitación a descifrar los poemas dormidos en aquel vientre...

Figura blanca
Ídolo moreno
Trazados en una misma tela
Trazados por un mismo pincel
Besándose en las costas del recuerdo

¿Dónde encontrarla?
¿Dónde hallar su perfume?
Siglos tras siglos
Percibiendo el latido de esa sangre
Percibiendo el sabor y la humedad en sus dedos

Sigue allí el ídolo postrado ante la imagen blanca
Siguen allí los trazos en la tela...

13 (de Las Voces de Arianna)

13 (de Las Voces de Arianna)

Hojas rojas caen
sobre el césped,
la lluvia las acoge
con su beso húmedo
y el viento las abraza,
las revolotea,
las arrastra...
rojo es el paisaje...

Rojo que latía en tus arterias
rojo que enmudeció en mi vientre
como lámparas encendidas
cayendo sobre mi rostro,
mi piel y mis manos...

Abre la ventana
el rojo abre sus brazos
negra piel que late
bajo mis dedos
los ángulos se pierden

¿Huir?
¿Gritar?
Girar sobre círculos convexos
trazando el recorrido de una vida
en un fragmento de vidrio
empañados los ojos
de dolor, soledad y miedos...

Mírame
estás ahí
esperando un placebo
que ahuyente las decisiones
marcas en la piel
arañazos hasta los huesos
extraños designios
cruzan por tu cielo...

No hay sepulcros donde
no haya dejado mis pisadas...
Sí, escuchas bien...
yaces gélida
en la tormenta de los vivos
recorriendo el espacio vacío
entre tu carne y el lodo...

Hojas rojas
sepultándote
el cielo se oscurece...
Giros inconscientes
no lo ves
mas un ángel ha muerto
y
lo llevas en tus brazos...

La espina, el pasado y la muerte

La espina, el pasado y la muerte

Sol
abre tus ojos
recorre las avenidas de hielo
entre llamas y lágrimas
mi cuerpo te reconocerá
aún estoy en las puertas
esperando que las espinas
se hundan en mis palmas...

Recorrer el hielo
la soledad es un filo en mis entrañas
un latido ahogado
frente a los cuerpos sin vida de los que amamos
exánimes
pupilas perdidas en las ciudades desvastadas

El sufrimiento que se deletrea en las sílabas
de sus nombres...

Mujer,
arroja la antorcha
e incinera el pasado
las llamas darán descanso
guiarán a través de la oscuridad...

Los cánticos se elevan por sobre las hogueras
los llantos de madres
los llantos de las amantes
mi llanto entre los muertos...

La espina se adhiere
el pasado se trunca en las escalinatas
la muerte nos besa con los ojos cerrados...

Instantes

Instantes

Erguidos en el puente esperando que las aves se lancen sobre las presas y las devoren sin cuestionamientos...

Sigo aquí
escalinatas ennegrecidas por la sal y el hollín de las tardes
retrocediendo y abarcando el espacio inconmensurable de mis silencios
en la lejanía
los ojos del ocaso siempre en eterno vaivén...

Tanta fragilidad a mi alrededor
cristales que se quiebran
semillas que hemos dispuesto bajo nuestras plantas
no habrá frutos
es el invierno que devora
es el granizo que desgarra
mientras mis ojos vagan por la bahía...

Desgarra el lienzo de sueños pintados en mis manos
en los labios que no pronuncian más que sentencias
en las lenguas que ya no recordamos
vuelos que se esconden
y se anidan en la memoria de los instantes...

Busco la respuesta
y sólo rostros
y sólo miedos
y sólo fragilidad
y sólo muerte...
camino al borde de los acantilados
alzo mi grito
alzo mis manos
y respondo a la curiosidad de los otros
y extraigo las predicciones
y devuelvo la sangre a los extintos
libertad a los presos de alma que me acompañan
desde que el mundo se creó
y que observan la fragilidad de este mundo
que ya no nos pertenece...

Talado

Talado

Una noche más junto a espectros
Monólogos
Frío desmembrando mi cuerpo...

La vacía hoja que sangra

Mi faz es un testimonio de los caídos
Frente a la sombra de los álamos talados
se lanzan los sueños y rebotan sobre los guijarros

Desdentados
Anoréxicos
Gestores de abortos
Noche/miedos/sudores
Entre las piedras hallarán el retrato de mi infancia

El embrión entre coágulos
Y las lágrimas de las parteras que se niegan
A rezar

Mi carne se magulla
Es la sangre mi silencio

Un cielo
Envuelto en telas de lino sobre mi rostro...

Retazos de memoria

Retazos de memoria

El laberinto
abre sus puertas:

Encrucijada
ahogar el nacimiento de una flor
o avanzar hacia el encuentro
de aquello que olvidamos
y que nos ha seguido pese al tiempo...

Voces
no me dejan avanzar
sin antes señalar la razón de mis sueños azules

Ahora
entre pantanos
y lápidas
que se abren frente a nosotros
resumo las pocas horas
de mi existencia
y reconozco
más allá de la muralla
el verbo
y su melodía...

Ojos
labios
nariz
cuerpo
que se traducen a acuarelas dibujadas
en las paredes de mi mente
entre los acantilados
y la brisa gélida de los inviernos
cuando los brotes abortaban
y mis labios
seguían su plegaria
mientras el mar
azotaba su oleaje contra los navíos...

Retazos de una historia
develada que encienden el cielo

Promesas
partidas
los navíos se incendian
los frutos se pudren
la primavera pariendo inviernos

Sangre
lutos
un laberinto que devora
un ciclo abierto en mis manos
una esfera girando

Recorro
el pasillo ancestral...
es el ritual dando vida
a este misterio que llevo impreso en la piel...

Amores Profanos

Amores Profanos

Sombra descendiendo
pies blancos
luces de la noche
Carne Húmeda
resbaladiza
refugio donde se hunde la oscuridad
y enciende el calor del hombre sin patria...

Extendiendo sus naves sobre el océano
inexorable de aquel cuerpo blanco...
agitación de mareas
labradores de la tierra
cuerpos leídos en la espesura
de los oráculos envueltos en papel...

Allí descansan los cuerpos
bajo el cielo...
la mujer enciende las luces
el sol resbala
fuego trepando en las escalinatas
hojas enmohecidas
escritas con el dolor
la partida
el miedo.

Ahogo el secreto,
adormezco mi cuerpo
y para que el recuerdo no lata
escribo en las paredes los misterios
de los espectros llamados amores profanos
y desciendo a mi infierno
donde no puedan tocar mi frágil armadura...

Oleo de sueños

Oleo de sueños

Maldad
alojada en el iris oscuro del enemigo
el peligro invade de proverbios
abraza la táctil figura de la muerte
tinieblas enrolladas en los cortinajes...

Marcas en la piedra
escaleras que rozan
minutos que retumban
en los tallos imperceptibles entre armarios,
crucifijos y persianas
buscando las antiguas raíces
donde el hambre, la sed y el calor
percibían el barro de los cuerpos calientes,
húmedos, tratando de canalizar las mareas
anclar en los puertos
desaparecer en la tierra
entrar en el universo a través de los poros
confundidos en las sales y las hojas...

Me inquieta la sal de tus cuerpo, marinero
me alienta la sangre que muerde tus arterias
la pasión que destila de tus manos
los sudores, los aromas que trepan por mis rodillas
y riegan de sensualidad mis laderas...

Siempre
Horizontales sobre la hierba
verticales contra el muro
cuerpos que se invaden más allá de las traiciones
y de los rostros que giran a nuestras espaldas
con las dagas ensangrentadas
con los labios recitando insidias...

¿huir?
¿desenmascarar?
Sólo voces
es el murmullo de los árboles tragados
por el grito de la noche...

Sol, calle, pasos

Sol, calle, pasos

Sol
latiendo
emergiendo
calle que se ilumina tenuemente
pasos que avanzan raudos
sin destino
se encuentran
el sol
la calle
los pasos
giran
entran
salen
se miran
se ríen
y avanzan
destino
pautas
encrucijadas
avanza el sol
avanzan los pasos
la calle se ilumina aún más
y todo comienza a recobrar movimiento
alguien las despierta
de su enmohecido letargo
¿palabras?
¿frases?
sólo el silencio
sólo los pasos que se amortiguan en el asfalto
sólo el sol ardiendo desde el cenital
sólo ojos
solos
la avenida es una hilera de brazos
que se abren
¿cuál arteria seguir?
avanzas
avanza el sol
la calle queda impresa en el alquitrán...
y todo gira
y todo queda estático
y todo es un movimiento pendular
que te lleva
que te trae
que te aleja
que te arrastra
y el sol
cómplice
te mira
te sigue
te espía
parecen por un momento libres tus pasos
y sientes que el aire
el día ofrecerán alguna carta blanca
y sientes que hoy podría ser el día
y por un segundo
logras
que
el sol
la calle
y tus pasos
sean una fusión ...

Pretéritos II

Pretéritos II

Cicatrices que permanecen
insomnio anclado a la piel
fuego que devora los cuerpos
trigo que murió como semilla
infinito desierto abriendo su boca
letanías que tatuaron mi alma
rituales que yacen en la carne
laberintos
océano
destello
El guerrero abandonando el hogar
la muerte con el rostro sin máscaras
es la visitante que morará en nuestros lechos
siempre fiel
ausente
austera
la carne se abre
la semilla muere
los párpados caen
las lágrimas devoran los minutos
una mano dibuja en la arena el futuro...
Recoge los cirios
encienden las hogueras
recobra el honor
no entregarás el cuerpo a ningún forastero
no entregarás tu secreto...
secreto de fragmentos de una pasión
que se gestó bajo eclipses de lunas...
estás en el templo
has descifrado los designios
los dioses confunden y enceguecen a los guerreros
no deseas oler la carne como se deprime bajo las llamas
no deseas ver su piel entre el rojo incandescente...
el mar limpiará mi ofensa,
sacrificaré mi historia,
cuando retornes
sé que el mar
será el testimonio de mi sacrificio...

Círculos

Círculos

Es la agonía de partir
Es el mutismo de los espectadores
Ante este sacrifico
Ante las manos desgarradas
Ante las imágenes que fluyen
Depositándose en los bordes de nuestra inconsciencia
Depositándose en mi insolente labia
Reniego de los credos impuestos
Eclipsada por los tiempos en movimiento

Desolado escenario
Este batir alas en cárceles impuestas
Este ahondar en las aguas ajenas del inconsciente
Y callar
Y desdecir
E interrumpir los ciclos naturales de la vida
Recobrar la inocencia
Retroceder los tiempos
Cavar las fosas

Cada uno dando treguas
En esta soledad pantanosa
Que devora los más tiernos brotes
Es mi vida un círculo infinito
De lugares inconclusos
De pesadillas y de retornos abiertos
Cara a cara
Me pides ver más allá de los días
Y sólo la muerte
Y sólo destierro
Y sólo mi rostro ajado ante la nada que devora

Hijos de la soledad
Somos los mismos que alzamos la vista
Y entregamos falsos sedantes
Somos los hijos desterrados
Sin fe, sin creencias, pronosticando lo que los otros desean oír...

Descubriendo el corazón

Descubriendo el corazón

Oscuridad
silencio
nada
en este pedazo de infierno
que nos hemos creado

Anestesiamos el corazón
Asesinamos nuestros sueños
deletreamos con sangre
nuestros nombres
y los dejamos impresos en las paredes
como testimonio de nuestro repudio

Si nos miras verás el hueco negro
de nuestros propios sueños destruidos
Nadie nos reconoce
contemplamos la muerte
y amamos el abismo
la tormenta de los sentidos...

Somos hijos de la ira
de los miedos que guardaron
en el placard,
mientras la vida corría libre,
nosotros escribíamos al revés los designios
y atorábamos los latidos
de los pétalos que luchaban por germinar,
ocultábamos hasta la última de las luces,
sólo para ver el cielo estrellarse contra nuestros sentidos
y despertar
y sentir
y retornar a odiar...
Somos el infierno
un corazón hueco,
abierto,
descubierto,
hambriento