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Arianna

Antígona

Antígona

Antes de separarnos dijiste:
"lo importante es que te descubras"
Ahora que han pasado los años
y que las mareas han vuelto a su cauce
que los días se han trizado en tus lentes de sol
y mis sonrisa es una mueca de ironía
quisiera no haber reconciliado esas palabras
y haber actuado impetuosa
olvidarme de la perfección
No haber escuchado tu optimismo exacerbado...

No deseo lograr ningún mérito contigo
no quiero cultivar sentimientos adecuados
para seguir este camino
la circunstancia jamás fue crucial...

Le daré la espalda
a la poca humanidad que me resta
y seré el ente esbozado
detrás de las caretas
de los múltiples carnavales
que desato por las vías...

¿A quién le importa descubrirse?
¿te importó mostrar algo de tu humanidad?
¿tuviste conciencia de ser un elegido?
¿tuviste la fuerza para ser más de lo que me exigiste?

Estamos aquí
como los hermanos que siempre fuimos
tú en los infiernos
yo en las puertas de la muerte...
en mis manos está enterrarte
y pagarte un pasaje al descanso
a cambio de mi vida
a cambio de mi libertad
¡Sería tan fácil salir de Tebas!
¡Sería tan fácil olvidar!
¡Sería tan fácil abandonarte a tus odios!

Mas soy tu hermana
eres mi sangre
inútil retorcer los hilos impuestos por los dioses
inútil que me rebele a esta condición de mártir
gratuitamente adjudicada

Arranco la tierra
y te cubro con ella
y con ella descubro mi cobardía
mi miedo a ser libre
mi miedo a los recuerdos
mi miedo a los dioses
mi miedo a descubrir mi propio rostro...

36 (de El Laberinto de Arianna)

36 (de El Laberinto de Arianna)

Tú eres el guía
yo el aprendiz
me exiges paciencia
para aprender
sinceridad y respeto
que abra los ojos
y me discipline
que no malgaste mis energías
reflexión
mesura
la mente despejada

En este momento soy
la ruptura
el desgastamiento
lo marchito
no aferrarme a modelos arcaicos
soy
el desorden
la condena
los hábitos perdidos
el menosprecio por los paradigmas
el rencor por los burgueses
el hastío por los códices impuestos

Dices que el único camino para aprender
es la tranquilidad y la libertad para ser
mi mejor tributo ser una persona paciente
libre de aprensiones
Creo, maestro, que no podré
no puedo simular sentimientos
no puedo disfrazar mutaciones
dudo de todo
soy un abúlico frente al mundo
pisoteo el ayer
la felicidad
desde tu visión sólo
está al alcance de mis mentiras
quiero alas
para desafiar al mundo
alas
para desafiar tu cordura
alas para luchar contra tu equilibrio
y tu concordancia
alas que dejen huella de mi resentimiento
de mi ira

44 ( de El laberinto de Arianna)

44 ( de El laberinto de Arianna)

La ciudad languidece bajo esta lluvia
Tus pensamientos se evaporan, se deslizan,
Mientras en la ciudad gira el viento
Y las aspas del tiempo van gatillando tus minutos...

Un buen día para morir has escogido, Arianna
Un día en que la lluvia y las tormentas hacen navegar tu ciudad
Un día en que tu tormenta interior se posesiona del paisaje
Y tú te conformas
Mirando el mar
Bajo la lluvia

O tal vez avances sobre la arena tibia
Sientas las gotas de lluvia enredarse en tu rostro
Palpar tus sienes
Abrir las heridas que creías cerradas
Y dejarte llevar por el sonido de las olas
Hacia lo más profundo de las aguas celestes de tu recuerdo

Es un buen día
Profético
Haré los ritos necesarios
Las llamadas
Los mensajes en tu contestadora quedarán intactos
Las luciérnagas que trepaban por tus ojos podrán liberarse
Podrán sentir que tienen alas para recorrer el mundo
Podrás entonces
Despedirte de la belleza de esta vida
Despedirte con tu sonrisa de niña encantada
Despedirte de los días que entregaste como una dádiva a los vientos

Hundirte lentamente
Sintiendo que tu cuerpo absorbe cada molécula de agua
Sintiendo que la lluvia desciende por tus venas
Sintiendo que tu respiración y el oleaje se vuelven una sola melodía
Sintiendo que las voces se callan en tu interior
Sintiendo el vacío
Sintiendo el eco de las olas

¿Arianna, qué le digo a Teseo?

El no volverá...
No dirás nada
Quizás él lo haya presentido desde siempre
Quizás él consultó a los oráculos
Quizás él manejaba los hilos
Quizás tejió mi sueño
Y olvidó el telar
Hoy no hay ansiedades en mi alma
Hoy es el principio
Hoy es mi entrega a los mares
Sin pensamientos
Sin imágenes
Sin recuerdos
Sin palabras
Sólo Arianna y el Mar

34 ( de El Laberinto de Arianna)

34 ( de El Laberinto de Arianna)

Recorres el laberinto
y pides clemencia
y pides compasión
y pides misericordia
es ingrato verte morir de esta manera
tú tan omnipotente
abrazado por la fría espada de un mortal
tú, hijo de dios
tú, hombre sin rostro

Quizás tu muerte
sea hoy mi desventura en esta isla
quizás tu muerte
explique mi soledad en estos mares
quizás
sea tu redención, Minotauro,
ofrecí mi soledad a cambio de tu muerte

Ingrato sino
nos persigue

esperando a tu redentor
yo
esperando que el amor me redimiera
Ingrata tarde
para ver tu rostro
Ingrata tarde
para escuchar tu grito de muerte

Hoy las naves han zarpado
sin mí
me he quedado en tu laberinto
mirando tu rostro desencajado
los dioses han vengado tu muerte
y me han convertido
en tu sacerdotisa

Yo que entregué los hilos que te conducirían hasta tu muerte
debo velar tus restos
y sentir la soledad como amante...

32 (de El Laberinto de Arianna)

32 (de El Laberinto de Arianna)

Amo el atardecer
rojizo del otoño
y las suaves lluvias de abril
que resbalan por mi rostro
amo el aroma de la tierra húmeda
en contacto con las plantas de mis pies
la tibieza del fuego de los leños
de eucalipto
el olor de la naturaleza cuando cae la noche
y destilan sus cabellos los árboles
y se desvisten las mareas
y se desprende de los labios de los cerros
un beso que bordea mi cuerpo
y enciende la sangre de tus arterias

Amo los otoños
las hojas corriendo por las pasillos
los dedos de mis pies resbalando por el lodo
de la carretera principal
y el viento ahuecando mi blusa roja
sin prejuicios
sin preguntas
sin respuestas preconcebidas
sin aturdirme con el sonido claustrofóbico
de la ciudad y sus volcanes
ser libre
por la gran avenida
descalza
de miedos
de torpes palabras
de rencores
libre
caminando
corriendo
girando
sin prisa
ni tiempos
olvidando
perdonando
sembrando mi huerto
con los sueños
que se desprenden de mis pupilas

37 (de El Laberinto de Arianna)

37 (de El Laberinto de Arianna)

"Cada dia, todos los días te espero... "

Me preguntaron qué es el dolor
y no supe responder
me preguntaron qué es la vida
y en silencio quedaron las paredes
me preguntaron por El
y sólo entonces supe que no le conocía
caí en la cuenta que nada nos unía
caí en la cuenta que el mar era más profundo
que mis sueños de niña
caí en la cuenta que mis lágrimas
jamás saldarán la cuenta de mi destino

Respondieron otros a las preguntas
aquéllos que creen conocer mi alma viajera
y estrellaron sus palabras contra mi mundo de cristal
nada de lo que respondieron
me describía
nada de lo que decían convencidos en su fe
pudo definir
lo que yo sentía
sabes
por qué
hace años que deambulo
presa de un cuerpo ajeno
hace años que vivo en una ciudad extraña
que duermo y siento que la vida fluye
más allá de mis costados
¿dónde estoy?
¿es así el laberinto?
¿mi vida se reducirá a contemplar la felicidad desde
las gradas?
otros hilos cosen mi alma
otras agujas dan puntadas a mi sino
y sin embargo,
me rebelo a esto
deseo ser quien
encuentre el carrete de hilo
y ser capaz de recorrer mi propio laberinto
solo para ver cara a cara el sol...

41 (de El Laberinto de Arianna)

41 (de El Laberinto de Arianna)

Te propusiste ser la Belleza en el Mundo
Vida y muerte
Fuerza y debilidad
Antes y después.

Enseñaste sin palabras;
Nutriste,
Vaciaste tu corazón,
Llenaste tu vientre,
Debilitaste tus ambiciones,
Y fortaleciste otros cuerpos.

"Eterno" fue tu consigna
carecer de conciencia de ti mismo.
semejante al agua,
sin ser contenido por ninguna fuente,
Fluías por lugares que otros desdeñaban,
acercándote más deprisa a la tierra,
dejándome empantanada en el recuerdo
en la miseria de tu tacto...

No luchaste, y así permaneciste libre de culpa.

Entonces
Demasiado color cegaron mis ojos,
Demasiado ruido ensordecieron mis oídos,
Y sin proponérmelo
Evadiste en mí toda definición,
Y pasaste a ser un misterio
Un hilo continuo más allá de la descripción,
Perfilando lo que no puede existir,
Opaco, como el agua turbia
te perdiste para siempre bajo la hipocresía

SENTENCIAS TEMPORALES

SENTENCIAS TEMPORALES

Anteayer

Sagrado lugar
alojado bajo la sombra de los ídolos
dorada y tersa piel
alimento de la tierra
cáscara lisa, fragante, sensual
ante los ojos del moro...

Ayer

Alimento para su boca
plegaria enlazada de verbos profanos
donde el aullido de las pieles,
los roces y sentidos despiertos en la oscuridad
acallaba la noche de los muertos
ante el altar del sol...

Hoy

Carne blanca
dispuesta en las gradas ante los ídolos
los jueces obnubilan la pasión
levantan los muros entre tu piel y su muerte
decretos que prohíben
buscar entre las cenizas
el cabello dorado
de aquélla que fue trigo en tus labios...

Quebrados

Quebrados

Muéstrame tus alas negras
escucha mi voz partida y diseminada por esta tierra
quebrada y derrotada entre las llamas
mis pies llagados por los guijarros
abandonada
desposeída
enfrentada al llano
a las huellas y vestigios que dejamos ...

sonrisa de espantapájaros
alas de cuervo
en la hoguera perecen los ángeles negros
y se columpian los prejuicios en la soledad
en el baldío paisaje de esta ciudad que se ahoga

la cámara persigue los flash back que reproduzco en mi memoria
la mariposa blanca
el campo de girasoles
el sol mordiendo la piel
el mar abriendo sus venas para sentenciar su sal en mis poros

en las agónicas trizaduras de espejo que porto en mis bolsillos
allí donde mi sangre se coagula y mueren las ilusiones
allí en ese epicentro de edad que soy hoy

Condeno los pactos, los dictámenes y los preceptos que escogí
para enlutar nuestras entrañas...

Deseos paganos

Deseos paganos

Caminas
Entre los desperdicios
Entre rostros ajenos
Displicentes
Entre los que ahorcan sus sueños en las vigas del pasado...

Paganos
Así nos llaman
Los que pierden sus versos en las calles oscuras
Los que a solas cuentan el dolor por lágrimas derramadas
Entre fuego e iras...

Abrazo la oscuridad que prodigas a mi corazón
Ese que late a escondidas durante las noches de plenilunio
Mientras el cielo desata sus amarras
Y recorre mi piel con su luz gélida y voraz...

Paganos
Que aman desde hace siglos entre sábanas azules y pórticos naranjas
pidiendo respuestas a los oráculos
creyendo en las estrellas y sus caminos convexos
sintiendo en la piel el deseo pagano de una noche...

Otoño

Otoño

Entierra tus manos en el lodo
y hallarás una respuesta a este silencio
Sentirás palpitar la tierra en tus dedos
recordarás que aún la vida germina...

Entierra tus pies en el lodo y siente
que la humedad se adueña de tu piel blanca...
Comienza el otoño en unas horas
comienza la brisa a abrazar tus labios
los puentes se visualizan desde donde estás ubicada
bajo el círculo de la luna
harás tu ritual
ofrecerás los dones
y harás una oración agradeciendo este momento...

El fuego
se encenderá como todas las tardes
los rostros se mirarán
y brillarán las pupilas
sonreirás porque la vida está de regreso
porque la muerte ha olvidado los sueños...

No hay temores en esta noche
sólo la certeza de que mientras vivas
las palabras
construyen el mundo
para recorrerlo
más allá de esta cárcel
de pared y silencios...

Recuerda, Arianna,
Es Otoño...

La Gracia de los Muertos

La Gracia de los Muertos

Caminas
sin certezas
como una hoja más
dentro
de la esfera celeste
planeando
sin rumbo decidido...

Vidas
que se cortan
se apagan
o desaparecen
velas que se soplan a ras del suelo
eres esa melodía infinita
y no lo sabes
lo ignoras
avanzas
por esa ciudad
sin sentido
¿por qué?
espejos que te regalan tu imagen malgastada
espejos que rebotan tu imagen roída
espejos
imágenes
caleidoscopios
de una vida
de miles de vidas que se entrecruzan
y encienden sus ojos
cuando cae la noche...

Máscaras
retocadas
arlequines
soles negros
memorias
obsesiones
inocencia
locura
es el delgado límite de los muertos
caminando por las avenidas...

3 (de Las voces de Arianna)

3 (de Las voces de Arianna)

Me contabas un cuento
y el miedo trepaba por mi espalda
la transpiración cautivadora
de tus perversas historias...

Subía cada noche al ático
a escuchar tus historias
a morder mis labios para ahogar el grito
y trenzar mis piernas
para no ser víctima de una huida precipitada
por los escalones hacia el salón...

Llegaste de improviso
una tarde de lluvia
hojeaba el álbum de fotografías
y susurraste a mi oído
Provecto encanto
se apoderó de mí
y fui incondicional a tu hechizo
a tus palabras que relamían la rutina
y las trocabas en conjuros
en episodios espeluznantes
pesadillas y temores
que aún se me aparecen
por las esquinas desiertas...

¿Cuándo desapareciste?
¿Cuándo el poder de tu palabra
pereció?

Intento recordar
mas el aullido de la ciudad
me perturba
y olvido
desato los cordones de mis zapatos
desabotono mi blusa
escudriño en los pasajes
ocultos de mi inconsciente
y olvido

Amnesia
Dolor
Lágrimas
No sé...

Mi infancia ha muerto
se ha suicidado
en su reemplazo ha dejado
a la otra
a la cuerda
a la amnésica...
a la mujer de tacones altos
y vestido rojo...

Háblame acerca del bosque

Háblame acerca del bosque

El bosque adormece su lamento en mi piel
La corteza se desgaja
Y las hojas caen
Tapizándome
En el sueño que has dibujado

Árbol
Hojas
Raíces
Humedad
Vertidas en mi pecho
Resonando
Creciendo
Ardiendo
Bajo el sol del desierto
Deshojas
Desvistes
Enarbolas
Mi piel
Que se enciende como amanecer
En tus manos
Vasija de arcilla
Ardiendo en mis labios
Es el bosque
Que nos captura
Que enciende las fogatas
Y que nos habla
De arenas
Mares
Cielos
Estrellas
Que caen sobre nuestra existencia
Desprendiéndose Furtivas
Soñando con el contacto
Aromas
que navegan en nuestras venas
Se fusionan
En la oscuridad de la noche
En la escalinata de tu ciudad
En las gradas de nuestro destino
Que compartimos
Desde que el mundo
Se dibujó en tu piel ardiente
Y que recreaste con tu voz ancestral
Dormida en mis eternas edades.

Océano

Océano

Océano
ahoga
mi cicatriz
Sé el lugar de mi destino
Soy
la emigrante profana
peregrina de ciudades paralelas,
sabes de mí, de los paréntesis
del vaivén de mi inercia
de mi inconexo discurso...

Sabes del sepulcro de mi búsqueda vehemente...
eres el guardián de las adivinanzas
el óbito
el descanso
el silencio pactado
la mordaza
el lugar donde mis restos se purifican...

Me rindo a ti
entrego mis armas
mi silencio
mi infértil vientre
mis inciertos labios
mis cabellos
mi cansancio
evapórame
y entrégame a cambio mi liberación...

Frente a frente
desnudos
sin tatuajes
fusionados eternamente
como sombras que se mecen en la semioscuridad...

Calzadas Libres

Calzadas Libres

Mira mis ojos
El mundo se refleja en ellos
Cuencas donde alojar los remolinos de gritos que callas
Por qué no enciendes el llamado en mis labios...
En esta noche en que los cuerpos son sudores
Y piden entregas bajo sábanas que nos harían cómplices entre la niebla
Entre los ojos del cazador y su presa...

Me acerco
Intuyo tu aroma
tus ojos en mí
al acecho
entre acertijos
Arcanos dispuestos a mis pies
La entrada al laberinto
Me hace sentir la sangre
de tu respiración...

Gira la manivela
Entra
Las puertas se abrirán
Allí entre las luces
Descalza estaré en el centro de la selva azul
Mis ojos se reflejarán en los tuyos
Pozos ocultos
Infinitos
Que trazarán una historia que sólo nuestras pieles recordarán...

Cazador frente a su presa
En las fauces llevas el sabor de mi sangre
La humedad
El sudor...
Es nuestra mirada
Deseo
Hambre
El mundo en mis ojos
El mundo en tus ojos
Solos...

Esta noche
Las calzadas estarán libres para la huella del cazador
Que persigue a su presa...

Cabellos Encendidos

Cabellos Encendidos

Cabellos encendidos
Cuerpo en contraste con las sombras
Bañado por el polen
Dorado de la tarde
Intentos de atrapar
Aquel instante
Pincel y lienzo
Todo el dorado
De un cuerpo
Toda la inocencia
Impregnada allí
Agazapada en aquel cabello incendiado
En el taller
Entre pocillos
Pinturas y óleos...
Las voces fueron
Lo único que los dedos
No pudieron atrapar

El cuerpo persiste
En el retrato
Deseo y nostalgia
Soledad y distancia
La muchacha desnuda
Envuelta en su luz dorada
Carne
Deseo
Piel
Trazada en un bosquejo
Delineados sus contornos
Vertida en ella los colores
Embelesado
El creador por esa ilusión
De espacio
Forma
Atmósfera
Línea
Tono
Color
Textura
La muchacha desconocida
En el microcosmos
Del sueño de un poeta.

Oymara

Oymara

Incendiaron el bosque,
las llamas
devoraron el sendero,
lo sellaron con su beso maléfico
y rotularon de sangre
las aguas del río...

Sacó el alma,
abrió el pecho,
ofreció el corazón
para el sacrificio...
Humo,
lágrimas,
fuego,
maíz sembrado bajo las cenizas...

Un reflejo
en el pozo blanco,
sin cielo,
espíritu errante,
sin nombre,
corazón de lluvia negra,
reina del lodazal,
así la llamaron...

El olor de los muertos
cosido a sus huesos,
la cabeza
brotando del barro,
prisionera de sesenta horas
tejiendo su mortaja
entre el lamento,
el llanto
de los huérfanos
saturando el aire...

Rostro de barro,
ojos de arena,
labios dibujados
con tierra y agua,
fruto que no maduró,
arcilla que no cuajó,
greda que no trazó sombras...

Oymara,
la vejez no fue tu aliada...
irreductible,
enterrado tu nombre,
eterna,
desnuda,
hija de las piedras,
te dormiste en las faldas
del trigo hecho agua...

Letras sacrílegas

Letras sacrílegas

Perseguía sombras perpendiculares
Alargadas como aspas
Enlazadas a las cumbres
Perpetuaba los silencios del océano
Esperando tu llamado
No hubo desembarco
Encuentro
Las aguas poderosas cayeron sobre mi frente erosionando y lamiendo la tristeza
Desencajando rostros y sonrisas...
Pudo la mano cadavérica ser más certera que mi locura
Y posó sus dedos ennegrecidos en las cuencas viperinas de mi labia infesta...

No hubo mar que enlutara mi cuerpo exiliado
El tiempo carcomió el segundo de vida
El lagarto devoró sus entrañas sin sentir el poder de los que portan en sus sienes
La maldición de los perdidos...
De los incoherentes llamados
Que sacudieron las piedras
Quedaron allí sepultados en la arena de los muertos
Esparciendo sus miedos...
Escribí sobre la arena
El recuerdo entre los estruendos y las naves que zarpaban
Adiós eternizado en los detalles de los abatidos
Muriendo...

La ciudad naranja muere en mis párpados
Enciende mi memoria en la hecatombe
Arena y mar
Naranja y azul
Dejo que mi voz se adueñe de los vientos
Desciendo a la eterna urbanidad
Donde escondí mis letras sacrílegas...

Crueles Intenciones

Crueles Intenciones

Toma la mano
las tonalidades
anaranjadas
los azules
que se pierden en las pistas
en las murallas
en esta selva de pieles
sabores
lenguas
que claman un cuerpo
ahora y no después...

Anaranjado atardecer en contraste con la ciudad de hielo
pesadillas que penden de ojos arácnidos
no derrames el veneno en mi lengua
sin dejar que lo beba con los ojos abiertos
tiende la trampa certera
el telar que dibujaste en el portal
sabré atraparme en él
a ciegas
y sin ningún temor
esperaré la caza
esperaré que tus tentáculos sacudan mis sentidos
hasta que el veneno
mis venas
mis labios
sean uno

No retrocedas
no hagas de esta presa
un eterno Prometeo encadenado
sé certero en la herida
en la destrucción
cae a raudales sobre mi rostro enhiesto
y recobraré la realidad que dejé en el portal
con los ojos cubiertos
con el cuerpo húmedo
con la pasión
y el deseo
que devora
que enceguece
que vuelca sus crueles intenciones en mi pecho...